Tras una aburrida semana en lo que a fútbol se refiere, la selección española vuelve al campo de juego y a jugarse la clasificación de nuevo y como ya es costumbre. El partido de hoy no va a ser nada fácil en contra de lo que se puede pensar. Esta selección se ha acostumbrado desgraciadamente a la ley del mínimo esfuerzo y en un grupo en el que deberíamos ser ya primeros de grupo andamos con la racanería y tacañería en el juego y nos toca en cada partido jugarnos las clasificación para la próxima Eurocopa fruto de nuestros numerosos errores. Es una selección que no despierta apenas interés entre el aficionado porque no le ofrece nada y han sido muchas desilusiones.
Ahora cuando la actualidad se ha girado al Eurobasket nos damos cuenta de lo que la afición española se vuelca cuando se le da algo. La selección de basket desata pasiones entre los aficionados entre los que el que escribe se incluye. Es una selección con entrega, familiar, que llega al aficionado, con un seleccionador que está en segundo plano, tranquilo, sencillo donde los haya. Es una selección que habla donde hay que hablar, que es en el campo, campeones del mundo, con numerosas medallas detrás y en busca firme de la siguiente meta.
Es una pena que el deporte rey de nuestro país y la mejor liga del mundo tenga ese pobre bagaje de logros. De todas formas una Eurocopa sin España no es Eurocopa, así que hay que ir a por todas en los siguientes partidos para lograr la clasificación sin divagaciones, con firmeza y decisión a la espera de tiempos mejores.